Para que tu maquillaje se vea impecable, no basta solo con los productos que elijas. La preparación de la piel es la verdadera clave. No hay nada peor que aplicar una base en una piel mal preparada: se notan las texturas, el maquillaje no dura y la piel se ve apagada. Así que, antes de aplicar todo lo que tienes en tu kit de maquillaje, asegúrate de hacer estos pasos.
8 Pasos para preparar tu cara antes del maquillaje
Si quieres que tu maquillaje se quede donde debe estar, es esencial que tu piel esté bien preparada. No hace falta complicarse, pero sí ser constante y preciso. Te cuento qué hacer, paso a paso, para lograr ese lienzo perfecto.
Limpiar la cara antes de maquillar
Lo primero que tienes que hacer siempre es limpiar bien la piel. No importa que tan cansada estés o lo tarde que sea, siempre, siempre limpia tu cara antes de maquillar. Un limpiador suave, que se adapte a tu tipo de piel, es clave. Nada de frotar la piel a lo bestia, solo asegúrate de eliminar restos de productos anteriores y de que tu piel esté libre de grasa y suciedad. Esto prepara tu rostro para todo lo demás y te asegura que el maquillaje no se deslice ni se quede en las zonas equivocadas.
Exfoliación, la clave para mantener la piel lisa
Aquí es donde se marca la diferencia. La exfoliación, si la haces bien, convierte tu piel en el lienzo ideal para el maquillaje. Si tienes piel seca o sensible, usa exfoliantes suaves. Exfoliar te ayuda a eliminar células muertas, suavizar la piel y que el maquillaje no se quede acumulado en los puntos secos o rugosos. Eso sí, no te excedas, con una o dos veces por semana es suficiente, de lo contrario podrías provocar una fuerte irritación o que provoque el efecto contrario, secando demasiado la piel.
La hidratación, siempre un must
Hidratar la piel es un must, tanto si te maquillas como no. Si no la hidrata, lo que vas a conseguir es que la base se te acumule en las zonas secas, te marque las líneas de expresión y se vea opaca. Elige una crema hidratante que se adapte a tu tipo de piel. Si tienes la piel grasa, busca una crema hidratante específica, que sea ligera. Si tienes la piel seca, busca una crema más consistente. La clave está en que se absorba bien antes de empezar a maquillarnos.
Protección solar para proteger la piel
La protección solar es fundamental. No solo protege tu piel de los daños del sol, sino que también evita que el maquillaje te cause manchas o envejezca más rápido. Si eres de las que se queja de los brillos, no te preocupes, los protectores solares de hoy son ligeros y matificantes, así que no te hará brillar como una bola de discoteca. Aplícalo como último paso antes del primer y no te olvides del cuello, una de las partes más olvidadas pero que reciben una buena cantidad de sol.
Primer o prebase para alisar la textura
La prebase ayuda a alisar la textura de la piel, minimiza los poros y hace que la base se adhiera de forma mucho más duradera. Si tienes piel grasa, busca un primer matificante que controle la zona T.

Si tienes la piel seca, ve a por uno más hidratante. El truco está en no aplicar una capa gruesa, solo una capa fina es suficiente para hacer maravillas. Por ejemplo, unas ampollas con efecto flash ayudan a potenciar el efecto lifting y preparan la piel antes del maquillaje.
Corrector para las pequeñas imperfecciones
El corrector no es solo para las ojeras. Si tienes granitos, rojeces o cualquier tipo de imperfección, aplícalo primero, antes de la base. Usarlo después de la base solo va a hacer que se te note más. Usa un corrector en el tono adecuado para tus manchas y en un tono ligeramente más claro para las ojeras. Aplícalo con los dedos o con una esponja para que se difumine bien. Aquí la clave es no hacer un exceso: menos es más.
Base de maquillaje
Mi consejo es aplicarla con brocha o esponja húmeda para que no te quede una capa gruesa. Lo más importante es que difumines bien, especialmente en las zonas de la mandíbula y el cuello, porque no queremos que te quede un corte entre la cara y el cuerpo. Aplica en capas finas y ve construyendo el acabado poco a poco.
Sellado, el paso final para un maquillaje perfecto
El último paso, pero no menos importante. Después de toda esa preparación y de aplicar la base, no puedes dejarlo sin sellar. El polvo translúcido es tu mejor amigo. Si tienes la piel grasa, este paso es vital para evitar brillos. Si no, con una ligera capa es más que suficiente para asegurar que todo quede en su sitio. No hace falta aplicar una capa gruesa, solo un toque para matificar y fijar. Si prefieres un acabado más luminoso, usa polvos ligeros.
Preparar tu piel correctamente antes del maquillaje es esencial si buscas que tu maquillaje se vea impecable y dure todo el día. Estos pasos no requieren de productos caros ni de mucho tiempo, pero sí de constancia y atención al detalle. Desde la limpieza hasta el sellado, cada paso tiene un propósito específico para que tu piel luzca radiante y tu maquillaje se quede en su sitio. Recuerda que una piel bien cuidada es la base para un look perfecto. Así que, ¡no subestimes la importancia de la preparación y deja que tu maquillaje hable por ti!
